El sueño perfecto. Segunda parte


Estabas ahí, justo en el centro del enorme campo de mi imaginación y por un momento tuve la certeza de que conocías mis sentimientos, los asimilabas con la misma facilidad con la que se inhala el aire. Había un brillo en tus ojos, no un brillo cualquiera. Era el brillo de una mirada enamorada. Tus labios eran de un rosa profundo, apetecible, no un rosa cualquiera. Era el rosa de los labios que esperan impacientes un beso de amor. El viento despeinaba celoso tu cabello castaño y en medio de su violenta caricia podía percibir el delicado perfume que destilaba, no un perfume cualquiera. Era el perfume hipnotizante de la pasión.

Tu voz. Esa composición de insoportable armonía que incluía todo tipo de sonidos: delicados y estridentes, amables y perturbadores, dominantes y de tierna súplica. Humor, tragedia y sarcasmo combinados en la proporción perfecta que dan como resultado esa voz tuya, suave e irresistible y saturada de desenfadada espontaneidad.

Si tu voz hubiera sugerido que me aventara desde el pico más alto de una montaña, seguramente lo hubiera hecho. No porque tuviera inclinaciones ni deseos suicidas sino porque es sencillamente imposible escapar de ella. Pero no… no me llamó hacia un lugar de muerte. Solo me llevó hacia tus brazos...

Comentarios

  1. Esta genial tienes el alma de escritoraaaa bravooo!!!! por eso te amo con todo mi baby Zuly...!!! ^_^

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