Romance de la rosa y la espina


¿Por qué clavas la espina en el corazón de la rosa?
¿Por qué el aguijón clavas en el centro de mi pecho?
Inyectando poco a poco en mis venas
Penetrando en mí sangre, el calor de la condena
Mente y corazón están en guerra
La cordura culpa al deseo de su tortura
El deseo cree que su dulzura
Empalaga la razón de la cordura
El veneno que penetra hiere
Duele por todos los que se quieren
Lágrimas de agua caliente
Se derraman por la profunda pendiente
De tus ojos inundados de lacerante dolor
Calla para siempre el beso que pugna por salir
De entre mis labios suplicantes
O dale salida al paraíso prohibido de ambrosía
Que consigo lleva la espina…

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